El proyecto se desarrolla bajo la premisa de conservar al máximo la estructura existente y, al mismo tiempo, mejorar el espacio público circundante y la calidad interior del edificio. Ante una construcción en muy mal estado, se decide mantener el bloque de servicios original y reformular integralmente la envolvente, el salón, las barras y los accesos. Se proyecta un nuevo ingreso principal orientado hacia el flujo peatonal proveniente de calle Entre Ríos y hacia el sector este de la ciudad, generando una llegada clara, directa y jerarquizada. Hacia el oeste, vinculado a la amplia expansión del predio sobre el parque, se incorpora un ingreso de verano, diseñado para potenciar el uso exterior y reforzar la relación con el espacio verde. La nueva fachada retoma elementos del paisaje ferroviario histórico de la zona, incorporando ladrillo visto y estructuras metálicas expuestas, otorgando identidad, materialidad y coherencia con el entorno inmediato.