Proyecto residencial privado implantado en un terreno en barranca en la zona norte de Rosario, con visuales privilegiadas hacia el río. El encargo consiste en dos departamentos de 200 m² cada uno, organizados como pisos exclusivos frente–contrafrente, con programa compuesto por dos dormitorios, una suite, dos baños, cocina, lavadero, living y comedor. La planta baja se resuelve como un espacio libre con usos comunes que incluyen ingreso, cochera cubierta, quincho con cava de vinos y áreas de permanencia. En la azotea se incorpora un gimnasio privado, ampliando la oferta de servicios del edificio. Las fachadas se plantean con una identidad marcada por hormigón visto y hierro negro, generando un lenguaje contemporáneo y sobrio. La vegetación acompaña el conjunto, contrastando con el hormigón y aportando calidez en los espacios públicos. La propuesta incorpora además un patio central desplazado, que mejora la iluminación y ventilación cruzada de los ambientes, potenciando la calidad esp